jueves 8 de marzo de 2012

Vivir la Cuaresma, al estilo de Jesús.

     Junto con ser tiempo y un espacio privilegiado para orar, para encontrarnos personal y vitalmente con Jesús, como discípulos misioneros, para buscarlo en su Palabra y en todos los espacios de encuentro que él nos pone  al camino; Cuaresma es también un tiempo de conversión.

     En Cuaresma, los cristianos estamos llamados personal y comunitariamente a revisar y renovar nuestra relación entre la fe y la vida. A revisar de qué manera nuestros estilos de vida son coherentes con el mensaje de Vida Nueva del Evangelio.

     ¿De qué manera asumimos como familia y comunidad los valores de austeridad, de cuidado de los bienes comunes, de cuidado de la Creación a que nos invita Jesús? ¿De qué manera hacemos presente a Jesús en medio de los hermanos que lo pasan mal a causa de la cesantía, por enfermedad, o porque son injustamente discriminados?  ¿Cuánto sabemos de las necesidades y demandas de los niños y jóvenes y cuánto hacemos por acompañarles? 

     ¿Cuánto queremos cambiar para que la Vida Plena alcance a todos? Así, la celebración de la Pascua de Jesús en Semana Santa será también una pascua personal en la que cada uno pase de una vida más plena, principalmente a través de la práctica del amor al prójimo.  

     Pastoral Social - CARITAS
  Conferencia Episcopal de Chile

miércoles 18 de enero de 2012

Vamos a descansar un poco...

     Pocas veces reflexionamos este lado bien humano de Jesús: "¡Vamos a descansar!". Para entender mejor lo que estamos expresando, imaginémoslo caminando por las calles y rutas de la Galilea.

     En su caminar llevaba toda su preocupación por los enfermos, los endemoniados y la gente que quería tan sólo escucharlo y lo seguía a todas partes. Incluso en alguna ocasión, Jesús asumió el alimento del día para todos, multiplicando el pan y los pescados que alguno tenía a cuenta gotas. Caminaba preocupado más por los otros que por sí mismo, hasta un día reconoció que no contaba con un lugar adecuado para dormir.

     Pero no estaba angustiado por estos y otros pesos de su misión, en cambio caminaba en paz porque sabía que su Padre lo asistía en lo espiritual y en lo material. Aunque esta asistencia divina no lo privara del cansancio, como toda persona de este mundo. En este contexto, san Marcos (6,30ss) nos relata que los Apóstoles estaban reunidos con Jesús contándole su primeras experiencias apostólicas. Él les dijo: "Vengan ustedes solos a un lugar desierto, para descansar un poco". Entonces subieron a una barca y se fueron buscando un poco de respiro. No obstante, la gente los seguía por donde iban.

     Las vacaciones no son un privilegio, aunque haya quienes no las conocen por la falta de recursos o por no saber desprenderse de las actividades habituales. Unos días de descanso son un derecho, y en algunos casos, una obligación...

     Hoy más que nunca es necesario y urgente detenerse, por el bien de uno mismo y de los demás. Unas vacaciones sin celulares, sin urgencias, desconectándose de la rutina y cambiar de actividad: reencontrarse con la familia (muchas veces se la descuida por el activismo) y familiares, visitar amigos, leer algún buen libro, viajar y desestresarse.

     Y en contacto con la naturaleza recuperar las fuerzas físicas y espirituales, captando las bondades de la creación. Todos necesitamos descansar, restablecer nuestras energías y afectos humanos para reflexionar y orar y para una sana recreación. No olvidemos que al terminar la creación, el séptimo día, Dios descansó (Génesis 2, 2-3).

     Felices vacaciones y buen descanso, ya que queda mucho para seguir trabajando por un mundo mejor y la extensión del Reino de Dios. Dios los siga bendiciendo. 

P. Martín Dolzani, ssp





martes 6 de diciembre de 2011

Noche Buena y Navidad en San Gregorio

Parroquia San Gregorio en Noche Buena
Capilla Santa Teresa de Los Andes
Sábado 24 a las 19,00 hrs.
P. Jorge Orellana G.

Capilla San José
Sábado 24 a las 20,00 hrs.
P. Joss Van der Rest.

Capilla Virgen de los Pobres
Sábado 24 a las 20,00 hrs.
P. Ignacio Serrano M.

Capilla Jesús de Nazaret
Sábado 24 a las 20,00 hrs.
P. Ramón Aguilera R.

Sede Parroquial
Sábado 24 a las 20,30 hrs.
P. Jorge Orellana G.

Capilla Los Misioneros
Sábado 24 a las 21,30 hrs.
P. Ramón Aguilera R.

Capilla Cristo Resucitado
Sábado 24 a las 21,30 hrs.
P. Ignacio Serrano M.

Parroquia San Gregorio en Navidad.
Domingo 25 de Diciembre
Misas en lugares y horarios normales.

Aleluya, Feliz Navidad, Aleluya.

lunes 7 de noviembre de 2011

"Alégrate, María, hoy Chile te saluda".

Con este saludo comenzaremos a celebrar este Mes de María 2011. Lo hacemos con alegría, agradecidos por su cuidado maternal.

Queremos a través de este mes recoger el llamado de Aparecida al señalar que: "Desde la cruz Jesucristo confío a sus discípulos, representados por Juan, el don de la maternidad de María. Así, ella, como Madre de tantos hermanos, fortalece los vínculos fraternos entre todos, alienta a la reconciliación, al perdón y ayuda a que los discípulos de Jesucristo se experimenten como una familia, la familia de Dios" (DA 161).

La vivencia de lo que fue la imagen regalada por el Santo Padre Benedicto XVI y su peregrinar por nuestro país en el Bicentenario de nuestra Independencia, nos la mostró como madre del Consuelo y de la Esperanza después de los acontecimientos de dolor y fragilidad causados por el terremoto y maremoto. Ella nos visitó, esta es la certeza de los hijos que dejaron su testimonio plasmado en el libro que acompañaba su peregrinar.

Ella, como la discípula misionera del Señor, nos llevó el Evangelio de Chile, palabra de vida que nos hermana y hace de esta tierra una "mesa para todos".

Ella recorrió el norte y el sur, visitó pescadores y mineros, agricultores y militares, a todos llevó el gozo y la alegría del Señor de la Vida.

Finalmente, cómo no recordar el milagro de los 33 que nos despertó la necesidad de confiar en el Dios de la Providencia Divina.

Chile, ahí tienes a tu Madre. Ella se ha comprometido a ser la estrella que cuida y guía. Al leer los testimonios y las peticiones de sus hijos, la vemos presente y revivimos aquella Visitación a Isabel "Pero ¿cómo es posible que la madre de mi Señor venga  a visitarme?. Porque en cuanto oí tu saludo, el niño saltó de alegría en mi seno" (Lucas 1, 43-45). Es esta alegría que experimentamos como pueblo de Dios.

En este mes queremos agradecer, pedir y renovar nuestro vínculo con María, Madre y Reina.

Queremos pedirle nuevamente para que ruegue por todos aquellos hermanos en situaciones dificiles: encarcelados, sin techo, migrantes, las familias y, de forma especial, por ta



miércoles 12 de octubre de 2011

Una fecha dolorosa

El 12 de octubre de 1492 Cristobal Colón arribó finalmente a la costa del Nuevo Mundo.

Luego de una agotadora e incierta travesía sus barcos lograban llegar a tierra firme.

Los aventureros creían haber llegado a las Indias Orientales, objetivo original del temerario viaje. Pronto, se darán cuenta que eran protagonistas del más grande descubrimiento jamás pensado para su época, mediados del siglo XV.

Por su parte, las nuevas tierras del continente descubierto estaban habitadas por tranquilas poblaciones nativas que viviáin desde tiempos inmemoriales en total desconexión con el mundo occidental.

En realidad, era bastante probable que los aborígenes ignorasen totalmente la existencia de una sociedad distinta a la de ellos, del mismo modo como para los españoles de la conquista era impensable encontrarse con un tipo de población tan radicalmente disitnta a la que ellos conocían en la vieja Edad Media.

Seguramente los primeros instantes fueron de mucha conmoción.

Para los viajeros las nuevas tierras significaron su salvación luego de casi 120 días de deambular por el océano casi sin agua ni alimento. Salvada la primera impresión, se prepararon para "descubrir" los nuevos confines.

Para los nativos, las extrañas naves que emergen desde el horizonte y estos singulares individuos con ropas brillantes y raros instrumentos de caza o de guerra, eran todo un reto a la razón. ¿Dioses? ¿Guerreros poderosos?

No es cierto que el 12 de octubre se haya iniciado el "encuentro entre dos mundos". Nada de eso.

Lo que realmente ocurrió es que los nativos se inhibieron ante el despliegue inusual de estos personajes y los aventureros se dieron cuenta que estaban ante una población que podían someter. Probablemente, los primeros encuentros fueron curiosos y con alguna forma de intercambio, pero no tardaron en convertirse en eventos obligados de sumisión, forzamiento y sometimiento.

El 12 de octubre marca entonces en inicio de una dolorosa huella de sufrimiento. Los indígenas eran cerca de 100 millones de seres humanos en el continente.

Transcurridos los primeros 50 años de la conquista y descubrimiento, esa población se redujo a un poco menos de un tercio. La gran mayoría de nuestros indígenas murieron o fueron exterminados mediante el trabajo esclavo.

Por esa razón el 12 de octubre es una fecha en la que nuestros Pueblos Indígenas no celebran.

Es más bien una oportunidad para denunciar las injusticias cometidas y para demandar a los Estados nacionales el pleno reconocimiento de nuestros derechos integrales.

En Chile, el feriado festivo que esta fecha supone no tiene ya casi ningún interés para nuestra sociedad. Menos para los Pueblos Indígenas.

En ese sentido, es razonable impulsar un cambio de la tradición y sencillamente derogar el feriado nacional de esta fecha y reemplazarlo por el Día Nacional de los Pueblos Indígenas, ya proclamado en 1998.

Ello brindará mejores oportunidades para que Chile conozca mejor la rica cultura y tradiciones de nuestros pueblos.

FAMILIA: Germen de Vocaciones Misioneras

"Nada cuesta soñar: Durante este mes de Octubre, les invitamos a soñar con familias capaces de formar personas cristianas y misioneras.
Soñar sin mirar un modelo de hace 50 años, aquella familia que me formó en la vocación sacerdotal y paulina.
A soñar mirando la realidad cambiada de nuestros días. Sin melancolías y añoranzas: ¿Será posible? Creemos que sí, aún en la crisis cultural del nuevo milenio y de la familia. La verdad hemos llegado dónde nunca habíamos pensado llegar, en lo que no favorece nuestra identidad humana.
¿Cómo podemos privarnos de pensar que Dios mismo está gestando un nuevo modelo de la familia y de misioneros nacidos en ella? Convengamos que este mes, ya es una propuesta a valorizar el amor del varón y de una mujer.
Es una maravillosa oportunidad que nos invita a mirar las raices de la familia, y de su invalorable aporte a las misiones.
En primer lugar, miremos a María y a José, con su Hijo Jesús.