viernes, 31 de julio de 2009

"Les daré pastores según mi corazón"


En todo tiempo, lugar y circunstancias, el Señor promete a su pueblo no dejarlo nunca privado de pastores que lo congreguen y lo guíen. Leemos en el libro de Jeremías: "Yo suscitaré para ellas pastores que las apacentarán; y ya no temerán ni se espantarán" (Jer 23,4). Con estas palabras del profeta queremos recordar, agradecer y saludar este domingo a todos y a cada uno de los presbíteros que ejercen su ministerio pastoral como Párrocos, ya que el martes 4, celebramos a san Juan María Vianney, patrono de los Párrocos del mundo. Junto a él oramos y pedimos su intercesión por todos los Párrocos, para que sean pastores según el corazón de Cristo Maestro y Buen Pastor.

La Parroquia de San Gregorio en sus 50 años construyendo historia, hace memoria y eleva sus oraciones por: + P. José Valdés, + P. Juan Meyer, P. Rafael Hernández Berríos (hoy Vicario Zona Norte), P. Pedro Ossandón Buljevic (Obispo Auxiliar de Concepción), P. Alvaro González Reyes, P. Carlos Coopman Clerc, P. Hilton Carlos Soares (osj), P. Jorge Sáez Lascani, P. Jorge Orellana González.

Que Dios le bendiga y les regale su amor.

miércoles, 29 de julio de 2009

INVITACION


Claudio Arriagada Macaya, Alcalde de la I. Municipalidad de La Granja, tiene el agrado de invitar a usted a la inauguración del lanzamiento de la Semana de la Solidaridad, ocasión en la cual se realizará una Eucaristía en homenaje a la vida y obra del Cardenal Raúl Silva Henríquez.

Dicho evento de efectuará el día jueves 6 de agosto a las 18.00 hrs., en el Gimnasio Municipal, Américo Vespucio 002, La Granja.

martes, 28 de julio de 2009

Una Misión Continental


Seguramente hemos escuchado en este tiempo un llamado a entrar en misión, y que esta se realizará en todo el Continente. Se podría pensar que nada hay de nuevo puesto que la Iglesia siempre "hace misiones". Sin embargo, nuestros pastores nos han invitado a poner a toda la Iglesia en estado permanente de misión.

¿Por dónde partir? Este año se nos invita a buscar, renovar y refrescar nuestra experiencia de encuentro con el Señor a nivel personal y comunitario.

Se nos invita a hacer una misión, en primer lugar, con nosotros mismos,a recomenzar mirando a Cristo, tal como lo hicieron en la primera comunidad (Hech 2,42).

¿Qué se desea lograr? Que nuestro pueblo en Él tenga Vida. Despertar una corriente que llene de vida al Continente. "La vida se acrecienta dándola y se debilita en el aislamiento y la comodidad". Los que más disfrutan de la vida son los que dejan la seguridad de la orilla y se apasionan en la misión de comunicar vida a los demás.

Se vive mucho mejor cuando tenemos libertad interior para darlo todo: "Quien aprecie su vida terrena , la perderá" (Juan 12,25).

La vida se alcanza y madura a medida que se la entrega para dar vida a los otros. Eso es en definitiva la misión" (DA 360).

Motivémonos a preguntar en nuestras comunidades lo que se está haciendo e involucrémonos para una vida plena en nuestro continente.

martes, 21 de julio de 2009

La Santidad es posible, ¡¡Vivela!!


BEATO CEFERINO NAMUNCURA ¡La alegría de los pequeños y humildes!

"Yo te alabo, Padre, Señor del Cielo y de la Tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y prudentes, y se las has dado a conocer a los sencillos" (Mateo 11,25).
Son precisamente estas palabras de Jesús las que se encarnaron en el corazón del Beato Ceferino Namuncura, llevándolo a vivir aquella experiencia renovadora del amor de Dios.
Dar gracias por este joven beato significa también conocer y apreciar las tradiciones de nuestro pueblo Mapuche junto a la fuerza amorosa del Evangelio que nunca destruye los valores que existen en una cultura sino que se encarna en ellos tendiendo un puente entre comunidad y fe. La vida de Ceferino fue de tan sólo de 19 años en esta tierra: una parábola rica en enseñanza que nos invita a renovar nuestro compromiso con los jóvenes de nuestro tiempo. Ellos tienen el potencial evangelizador capaz de renovar a sus barrios y poblaciones con la solidaridad y la alegría de Jesús. "¡Quiero estudiar para ser útil a mi pueblo!", decía este beato a los educadores salesianos: Bien por los salesianos y salesianas que han formado el corazón de Laurita y Ceferino. Y bien por los jóvenes que quieren dejarse formar para ser personalidades claras y atrayentes. ¡Cuántos jóvenes más deben haber en nuestras parroquias con este compromiso! Ceferino se dejó alumbrar por las enseñanzas de Santo Domingo Savio las que, gracias a la educación de los misioneros salesianos, le forjaron un camino directo al corazón del Padre Dios. Su anclaje fue siempre la Eucaristía, lo que lo llevó a cumplir con alegría el servicio de sacristán, prolongando así el diálogo cercano con Jesús. Este Beato une en su amor a dos pueblos hermanos como lo son Chile y Argentina, y une a dos razas que a veces no han sabido convivir: los blancos y los mapuches. Así derriba en su carne las fronteras y distancias que nos separan, expresando que la Buena Noticia de Jesús llega para todos los pueblos y naciones, para todas las razas y lenguas. Es una luz de esperanza que expresa la potencia de la Vida en una época en que abundan las noticias tristes y desesperanzadas. "Ven, amigo, ven", escuchó Ceferino en la invitación de Dios que, venciendo a la muerte, deja vacíos los sepulcros de la tierra. ¡Ceferino, abrázanos en el camino a Dios para que podamos encontrarnos con tu amigo Jesús.
P. Cristian Precht Bañados.


domingo, 12 de julio de 2009

La Virgen del Carmen y Santa Teresa de Los Andes


La semana que comienza celebraremos dos fiestas que, aunque en nivel muy distinto, son importantes en Chile: Santa Teresa de Los Andes (día 13) y Nuestra Señora del Carmen (día 16). La imagen coronada Reina y Madre de Chile ya está en su casa, la Iglesia de El Sagrario, en pleno centro de Santiago.
¿Por qué es tan importante para nosotros?
Chile nació de la mano de la Iglesia y de la Santísima Virgen. Así lo demuestra la historia de Chile y de la devoción a la Madre de Dios en nuestra Patria. Entre las miles de expresiones de confianza en la madre de Dios está la cantidad de mujeres y lugares que llevan su nombre, las obras sociales a Ella dedicadas, los millones de chilenos que portan su escapulario, etc.
En 1923, los obispos chilenos pidieron al Papa Pío XI que coronara a la Virgen del Carmen como Reina y Madre de Chile. Así fue como en 1926 en el actual Parque O'Higgins, el Delegado del Papa coronó la imagen que hasta 1985 se veneró en la Basílica del Salvador. Ante esta imagen han pasado cientos de miles de chilenos confíandoles a la Madre de Dios sus dolores, anhelos, proyectos de vida, alegrías... También nosotros tenemos la alegría de honrarla en pleno corazón de Santiago.

Santa Teresa de Los Andes nos prepara para esta celebración. Ella vivió como una fiel discípula de Cristo, y en los últimos meses de vida se entregó completamente al Señor bajo el amparo de la Santísima Virgen del Carmen en un monasterio carmeliano.

Ahora que la remozada y hermosa imagen de la Virgen del Carmen está en su propio Santuario en la iglesia del Sagrario, a un costado de la Catedral Metropolitana, sería muy bueno que la visitaramos para pedirle su intercesión y así responder al llamado urgente de santidad, para hacer un Chile cada día mejor.

POR LA CALZADA DE EMAUS


Hacemos memoria hoy del padre Esteban Gumucio Vives (1914 - 2001), de los Sagrados Corazones (Padres Franceses), el sacerdote que hizo cantar a Chile con "salmos, himnos y cánticos espirituales", anticipando los vientos renovadores del Concilio Vaticano II. Ordenado sacerdote sirvió en cargos importantes en su congregación y en obras de Iglesia. Vivió entre los pobres, con un grupo de sacerdotes jóvenes, siendo un poblador más. Participó en la creación de las primeras Comunidades de Base, en la renovación de la catequesis, dando mucha importancia a la oración y al canto para que el Señor fuera alabado por todos, también por los pequeños de este mundo. Para eso compuso muchas oraciones y cantos bíblicos. Amó entrañablamente a la Iglesia y la vio y la cantó como una comunidad integral, no parcelada: la Iglesia de la religiosidad popular y abierta a la ciencia; modesta con olor a tierra, diversa y unida; "esperanza y memoria", audaz, creadora y valiente, "perseguida y clandestina, que no vende su alma al dinero omnipotente"; "la Iglesia de un solo Señor y Maestro, de la Palabra y de los Sacramentos... La Iglesia de la Esperanza a los pies de la mujer, la Santa Madre María... La Iglesia de Jesucristo... en ella quiero vivir hasta el último momento". Y así fue.
Ya muy enfermo, vivió como un regalo de Dios para sus hermanos de Comunidad y de la Parroquia San Pedro y San Pablo de La Granja, edificando a todos con su serena aceptación, su amor y alegría. Había escrito: "Aprendí de Cristo a darlo todo y todo lo entregado quedará para siempre, ciento por ciento en el Dios vivo. Oh muerte, ¿dónde está tu victoria?". Su gente agradecida lo despidio coreando:
Por la calzada de Emaus, un peregrino iba conmigo... Ahora el padre Esteban ya no peregrina, sus ojos ya contemplan a ese Jesús que tanto amó y que enseñó a tanta gente a amarlo y a reconocerlo en la fracción del pan.
Con eterna gratitud

Eduardo Carreño C.